Nutrición Clínica

Los grandes cambios introducidos en el ambiente, incluida la dieta y otros hábitos en el estilo de vida, producidos durante la revolución agrícola e industrial hace 10.000 y 200 años, respectivamente, han ocurrido demasiado deprisa en una escala evolutiva para que el genoma humano se ajuste adecuadamente.

Por lo tanto, esta discordancia entre nuestra biología antigua y genéticamente determinada y los hábitos alimentarios, de actividad física y otros estilos de vida han producido la aparición de muchas de las denominadas enfermedades de la civilización.

Estas enfermedades incluyen la obesidad, diabetes tipo II, enfermedades cardiovasculares, reumáticas y autoinmunes.
Todas éstas juegan un papel importante en las disfunciones músculo-esqueléticas, viscerales o psicológicas con las que el fisioterapeuta aborda.

Es por tanto imprescindible tener una visión lo más amplia y global posible sobre el ser humano, sea cual sea el proceso de enfermedad con que nos encontremos.

En todo caso, mejorar la nutrición del paciente es un paso ineludible para mejorar la calidad de los tejidos, la inflamación y el dolor. Lo ideal es mejorar la alimentación desde un punto de vista evolutivo, esto es, disminuyendo todo aquello que es nuevo en la dieta del ser humano: cereales, lácteos y legumbres. Y aumentando la ingesta de fruta, verdura y pescado azul.

En muchos casos es necesario suplementar la dieta con complementos naturales destinados a acelerar la recuperación y aportar los nutrientes que son insuficientes por el tipo de dieta. A esto se le llama: terapia ortomolecular.

Uso de cookies

Fisioterapiasilos.es utiliza cookies propias o de terceros para ofrecer una mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando acepta y consiente este hecho. Visite nuestras Condiciones de Uso para más información. ACEPTAR